martes, 31 de julio de 2007

Cuento corto

4 comentarios:

Lev Davídovich Bronstein dijo...

Que así sea mientras siga empleandose la escritura manual, que además perdurará por más adelantos tecnológicos que halla.
Saludos desde este rincón del mundo colega.
Que te valla bien.

Estela dijo...

:D

Muy ingenioso... me encantó ;)

Pico de Gallo dijo...

Lev: Sí, amigo Trotsky. Aunque todos estos instrumentos de escritura manual de repente parezcan cosas de la prehistoria, ja. Yo, que -apenas- te llevo diez añitos de edad, no puedo evitar mirar estos avances de la modernidad –esta magia del blog, por ejemplo– con ojos de anciano asombrado. Salud.

Estela: Muchas gracias por alimentar mi ego este día... Ya me he dado una vuelta por tu blog, tienes reflexiones muy enriquecedoras. Un saludote.

RICARDO dijo...

ah, chido, me recordó un cuento de Cortzar,. el de las gallinas que aprendieron a leer.
amenazo con seguir leyendo